jueves, 24 de abril de 2014

El Fraude del Esquema Piramidal o Ponzi

En países pobres como el nuestro existe la tendencia a querer ganar dinero de manera rápida y sin mucho esfuerzo. Esta proliferación del “cortoplacismo”, alimentado por la falta de oportunidades y el desempleo, es consecuencia de las reiterativas crisis económicas y ha llevado a miles de personas a buscar la manera fácil de producir dinero.         
   
En estas actividades las personas suelen ser víctimas de falsos inversionistas o vendedores ficticios, los cuales se ingenian diversas maneras para aprovecharse de las calamidades del ciudadano común. En los últimos años hemos visto en nuestro país el desarrollo varios sistemas de inversión fraudulentos, entre ellos el más popular conocido como Esquema Ponzi, o Piramidal, como se le conoce comúnmente. El Esquema Ponzi es una operación fraudulenta de inversión que implica el pago de sustanciales y poco comunes beneficios en un tiempo relativamente corto.

El inversionista estafador solicita dinero del público y potenciales víctimas con la promesa de altísimos rendimientos en un espacio relativamente corto de tiempo. La víctima es deslumbrada y seducida al ver multiplicar su inversión y no repara en hacer una investigación del inversionista. El truco está en que las ganancias obtenidas por los “inversionistas” más antiguos son generadas por el ingreso de nuevos “inversionistas”. Por ello, es que este esquema es inviable a mediano y largo plazo, ya que sólo funciona si crece la cantidad de víctimas.

Tal crónica de una muerte anunciada, el tristemente célebre caso de la mal llamada empresa Telexfree, se ha venido abajo, cual castillo de naipes, caída que ya había sido pronosticada por varios especialistas y analistas financieros locales, más sin embargo muchas personas hicieron caso omiso a estas advertencias, de hecho muy bien sustentadas. Da pena y vergüenza como muchos dominicanos cayeron en los tentáculos de esta estructura fraudulenta, con más de cien años de existencia.

Es alarmante como estas personas, confiaran sus ahorros, e incluso tomaran dinero prestado para “invertirlo” en una entidad que no contaba con activos, que no se conocía sus ejecutivos, que no contaba con estructura física ni organizacional y que sospechosamente se reunieran en un hotel para realizar sus operaciones. Este hecho debe servir como base para el diseño de regulaciones que impidan la proliferación de los esquemas piramidales, tal como existe en los Estados Unidos, así como el diseño de una campaña de educación financiera y de inversión a la población pues también, como muchas otras cosas en nuestras tierras, todo se remite al tema de la Educación.

Tal vez muchos creen, que sería algo complicado detectar este tipo de fraude, y personalmente pienso que no debería ser así por dos razones: 1- Si alguna persona o entidad le ofrece de manera alegre rendimientos por encima del promedio de la industria (tasas pasivas de los bancos y/o los instrumentos de renta fija de la bolsa de valores), entonces es muy posible que haya “gato entre macuto” 2- Estos esquemas tienden a dar más énfasis como principal fuente de ingresos al reclutamiento de nuevos socios que a la comercialización y venta de sus productos.

Por ello le damos algunas recomendaciones: A) Desconfía cuando alguien te dice que una inversión no tiene riesgo. B) Cuídate de aquellos que te prometen ganancias exageradas. C) Obtén por escrito los detalles de tu inversión D) Consulta con un asesor financiero imparcial antes de invertir tu dinero E) Revisa las ofertas de inversión con el regulador de valores del país. F) Nunca pongas tus huevos en una sola canasta. Por otro lado y haciendo un poco de historia, este fraude debe su nombre al estafador italiano Carlo Ponzi, emigrante que llegó a los Estados Unidos en los años veinte. Estableció un sistema que otorgaba un retorno del 50% en 45 días, tomando dinero del público, usando como tapadera la negociación de cupones de correos internacionales. No obstante el caso más famoso, por el monto y las personas afectadas, fue del inversionista Bernard Madoff.

Esta estafa consistió en tomar capitales a cambio de grandes ganancias que al principio fueron efectivas, pero que años más tarde se evidenció consistían en un sistema piramidal o sistema Ponzi, convertido hoy en uno de los mayores fraudes de la historia. Fue condenado a 150 años de cárcel por un fraude colosal de US$50,000.00 millones. Las características del esquema son las promesas de altos rendimientos en el corto plazo, poca o nula documentación, es orientado a un público con poca capacitación en asuntos financieros, no existen regulaciones a las inversiones y no se realizan auditorías de control. Ya lo sabe, en asuntos financieros no todo lo que brilla es oro!!!

martes, 22 de abril de 2014

LA GLOBALIZACION DE LA DECENCIA

Recientemente terminé de leer el genial y al mismo tiempo simpático libro titulado “El Economista Esperanzado” del reconocido conferencista español Don Leopoldo Abadía. Este libro viene a ser una especie de manual para salir de la crisis. Escrito en 2012 en pleno hervidero por la posibilidad de un mega rescate al sistema bancario español. Don Leopoldo es un personaje que se hizo famoso por su primea obra “La Crisis Ninja y otros Misterios de la Economía Actual”, que describe y explica con un lenguaje muy llano y un gran sentido del humor los orígenes de la crisis financiera de 2007-2008. Desde entonces, Don Leopoldo, ha realizado cientos de conferencias y ha escrito otros interesantes libros.

Uno de los capítulos de “El Economista Esperanzado” me ha llamado la atención y es el que se refiere a la Globalización de la Decencia. Es un tema vital, sobretodo para lo que pensamos que la Globalización, como instrumento, solo ha servido para hacer de este mundo más cínico e indolente, poco solidario y que ha explotado hasta la saciedad su recursos naturales. Vivimos un mundo donde la ética, la moral y la decencia han pasado a un segundo plano.
  
 Según el diccionario de la lengua española decencia significa “dignidad en los actos y en las palabras” y que ética es una cosa “recta, conforme a la moral”. Por ello cuando hablamos de la falta de ética se entiende que las cosas que se hacen no son rectas, conforme a la moral, es decir que se desprecia el bien en general y la dignidad a nadie le importa. Dice con cierto aire de crudeza un refrán “todo está perdido cuando los malos sirven de ejemplo y los buenos de burla”. Es el camino que esta sociedad parece escoger, donde el irrespeto y la vagabundería generalizada nos arropa. Y es que nos hace falta mucha decencia.

El premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz ha sido muy enfático en este tema, pues según su criterio, la crisis financiera, fue más una crisis de decencia. Una crisis donde los banqueros de los países desarrollados, olvidando sus verdaderas funciones de ser asesores financieros de sus clientes, se adhirieron a comportamientos más que indecentes para estafar y robar el dinero de sus ahorrantes. En uno de sus libros menciona “en los años anteriores a la crisis se aprobaron leyes que posibilitaron que algunos hicieran cosas malas sin salirse de la ley.

Muchas de las prácticas eran claramente inmorales. Fueron más allá de la decencia, pero no de lo que era legal.” Así anda este mundo, sembrado con la semilla de la indecencia permitida, sólo hay que encender la televisión y ver los noticieros para darnos cuenta. El mundo de las Finanzas, uniéndose a la carcomida clase política, también ha caído en los tentáculos de la inmoralidad.

Un ejemplo de ello es el famoso caso de las Preferentes en España, donde miles de pobres ahorrantes, entre ellos jubilados, obreros y amas de casa, vieron como “vagabundísticamente” sus ahorros fueron transformados en acciones preferentes sin su consentimiento, que con los bancos y cajas quebrados, no son sujetos de retiro, por considerarles “accionistas”.

Un hecho bochornoso que ha indignado a la sociedad ibérica y que refleja el grado de indecencia de los banqueros. En nuestro país, cada día más nos despertamos con un nuevo escándalo. Recientemente, nuestro presidente Danilo Medina devolvió la propuesta de reforma al código penal, debido a que nuestros “honorables” y “serviles” diputados eliminaron los artículos que daban derecho a cualquier ciudadano a querellarse de un funcionario público. Esta es una verdadera vergüenza nacional, no es más que es un intento de legitimizar la indecencia. Debería darles vergüenza a quienes propiciaron esta canallada, un verdadero atentado al estado de derecho y las libertades públicas.

Este sistema, si se le puede llamar así, sólo ha servido para fomentar la angustia y la desazón, de un pueblo, que no reacciona, ante la alta dosis de indecencia a la que diariamente somos expuestos. La dignidad, remitida a un ostracismo preocupante, ha desaparecido de nuestro lenguaje moral y de nuestro comportamiento. Hay que reencauzar la globalización, que el dinero fluya desde los países ricos hacia los pobres y no al revés como ocurre actualmente. Entendiendo los problemas de la globalización, estaremos en la capacidad de formular soluciones para obtener algún grado de alivio.                

Debemos aprender de la crisis y motivar un cambio hacia un mundo más igualitario y más digno para vivir, enarbolando como punta de lanza, la globalización de la decencia.

miércoles, 9 de abril de 2014

DE CINE, FESTIVALES Y OTROS ENCANTOS



El pasado Jueves 3 de abril de inauguró el primer Festival Internacional de Cine Independiente de la ciudad de Santiago por iniciativa de la Alianza Francesa y el cineasta, director y docente universitario Joan Espino. Joan es un incombustible joven santiaguero que se ha hecho camino en el mundo del cine, y que con sumo esfuerzo y sacrificio ha logrado montar esta interesantísima actividad cultural, que bastante falta hace en estos predios.


La gala inaugural, con alfombra roja incluida, contó con la presentación del film “Viva Riva” del director congolés Djo Munga, quien estuvo presente respondiendo las preguntas del público. Así mismo, el pasado viernes el festival contó con la participación del genial actor gallego Luis Tosar, quien compartió una amena charla con el público cinéfilo de Santiago. Luego se pudo disfrutar de una de sus películas, la peculiar “Mientras Duermes”.


Este festival es una bendición para nuestra ciudad, pues ante una oferta televisiva frívola, elemental y muy primaria, y ante una propuesta cultural no muy abundante, estamos ante la presencia de un hecho novedoso, que espero vuelva a repetirse. Ya anteriormente habíamos disfrutado de otros festivales como el de FUNGLODE y el de Medio Ambiente que se celebra en el Centro León. 


La ciudad de Santiago, tiene la suerte de contar con el gran José D´Laura, una de las personas más interesantes que he conocido y de quien tengo el honor de disfrutar de su amistad. D´Laura es un reconocido crítico de cine, con una larga trayectoria como colaborador de una infinidad de actividades relacionadas al séptimo arte. Son ya tradicionales sus ciclos de cine en el Centro de la Cultura y en el Centro León, donde con la exquisitez y el buen humor que le caracterizan nos atrapa con películas de gran calidad.

Yo soy cinéfilo por decisión, pero sobretodo por convicción. Soy un gran admirador de Tom Hanks y del formidable actor argentino Ricardo Darín. Por eso Forrest Gump y El Secreto de Sus ojos, son mis dos películas favoritas. Me encanta el cine. Según el crítico mexicano Leonardo García Tsao, describe al cinéfilo como aquel individuo que llega al cine muy temprano y lee hasta las últimas letras que pasan después de final de cada película, y que se molesta con los ruidos de aquellos que sólo van a pasar el rato.


Es algo reconfortante, que gracias a la nueva ley de cine, estemos logrando iniciar el camino para un mejor nivel de desarrollo cinematográfico. Si bien es cierto que esto ha provocado una ríada de películas chapuceras y mal hechas, también es cierto que estamos en “pañales” en estos menesteres y que lógicamente nuestro cine llegará a su estado de madurez óptimo.  En este sentido, es muy factible que además de las ya populares comedias, podamos disfrutar de films bien argumentados, de estilos tan diversos como la narrativa y el drama.


Desde el punto de vista económico, el cine representa una gran oportunidad de crecimiento financiero. Gracias a este despegue, contamos con buenas escuelas de actuación como la del amigo Johanny Sosa. Así mismo, un buen desarrollo cinematográfico, puede desencadenar en la atracción de inversiones extranjeras, que tendrían un impacto significativo en la generación de empleo. En este sentido, un incremento en el flujo de películas incrementaría la demanda de profesionales como guionistas, diseñadores gráficos, personal de apoyo y sobretodo nuevos actores.


Con todo esto, se propiciaría que más productores se animen a invertir, lo que ocasionaría una mayor fluidez de dinero en la creación y exposición de películas para el consumo nacional y también internacional, como ocurre en España y Argentina


Un hecho que no debe dejarse de comentar es la explosión del actor santiaguero Frank Perozo, el querido Panchy, quien ha creado un trecho que todo joven actor debe emular. El éxito de Panchy no es casualidad, se ha basado en años de preparación, talento y disciplina, pero sobretodo de “guayar mucho a yuca”. Así  mismo, nuestro Hemky Madera, quien desde los Estados Unidos, ha logrado en poco tiempo crearse un espacio.


Creo que a nuestro cine le espera un gran porvenir, siempre y cuando sea manejado con profesionalidad y respeto. En un país donde todo lo bueno y relevante, tiende con el tiempo a caer en la malvada bolsa del descrédito, todos los amantes del cine debemos estar vigilantes y siempre fomentar acciones que preserven esta sana actividad.

martes, 4 de marzo de 2014

La agonía del endeudamiento improductivo

En alguna etapa de nuestra vida hemos de tomar algún tipo de financiamiento ya que es muy poco probable que tengamos todos los recursos disponibles para acceder a ciertas oportunidades de adquirir un bien o servicio. Lo importante es que el financiamiento sea tomado para algo productivo, que nos genere valor agregado y que sea previamente planificado.
   
Lamentablemente, en países como el nuestro no sucede generalmente de esa manera, si no que nos endeudamos hasta la coronilla por vanidad, impulso, negocios infundados o arrastrados por el “allante”. Por otro lado, hay personas que creen que es imposible ahorrar en estos tiempos, por lo que siempre tienen la inclinación de comprar a través del crédito.
   
El sobreendeudamiento es una mala práctica muy generalizada. Es cuando nuestros ingresos no son capaces de cubrir nuestras necesidades básicas, así como los compromisos financieros asumidos. Es el típico comportamiento de aquellos que viven por encima de sus posibilidades.
   
Existen síntomas muy fehacientes cuando una persona esta sobreendeudada: Usa crédito para saldar otros créditos anteriores, cuando se tarda más de la cuenta en pagar los servicios básicos, cuando se recurre a usureros para obtener nuevos financiamientos, se pide dinero a familiares y amigos y cuando es necesario trabajar horas extras para poder llegar a fin de mes.
   
Los efectos que el sobreendeudamiento tiene sobre las personas son sensaciones de inseguridad, estrés, temores, dudas y muchas frustraciones. En una familia causa estragos ya que aumentan los conflictos de la pareja, ocurren muchas discusiones.
   
Abrir un hueco para abrir otro, no es la más inteligente de las estrategias para cubrir nuestras deudas. Las personas sobreendeudadas tienden a priorizar de manera equivocada. Dan mayor relevancia a los gastos superfluos como los vicios, sobre los gastos fijos y las necesidades familiares. Consumen más de lo debido y usan fondos que se tenían programados para otras cosas. Les fascina comprar solo porque algo está en oferta y no porque realmente se necesita.
   
Ante esta gran problemática, es indispensable que todos los actores de la sociedad, incluyendo nuestros gobernantes diseñen y establezcan programas de fomento del ahorro. Sólo el ahorro valiente y disciplinado nos asegurará un mejor porvenir. El ahorro más que un hábito es una responsabilidad de cada padre y medre de familia, no hay mejor herencia que podamos dejar a nuestros hijos que una cultura financiera sana basada en el ahorro productivo.
   
Existen importantes recomendaciones que nos ayudarán a prevenir el sobreendeudamiento: Ahorre por lo menos el 10% de su salario como fondo de contingencia, No se deje impresionar de las “ofertas del momento”, antes de tomar un crédito, lea, relea y vuelva a leer las condiciones del mismo. En cuanto a las tentaciones de compra siga este plan: ¿Esto lo necesito o simplemente lo deseo?, ¿Puedo estar bien sin comprarlo?, ¿Qué otra cosa puede reemplazarlo?, ¿Se puede adquirir usado?. Y sobre todo, si es usted una persona sumida en el allante, desista de esa mala y poco productiva actividad.
   
Si ya se ha metido la pata y se está endeudado hasta el hueso, existen cinco pasos prácticos para salir de las deudas: 1. Ordene sus gastos y documéntelos 2. Elabore un presupuesto 3. Analice seriamente dónde puede reducir gastos 4. Trate de ver cómo puede incrementar sus ingresos. 5. Por último trate de renegociar su deuda y conseguir mejores términos.
   
Es vital que en nuestro pobre, pero al mismo tiempo rico país, empecemos a mejorar nuestra situación financiera a través de la cultura del ahorro, la buena inversión y alejándonos del bultismo y el allante.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Por un efectivo presupuesto familiar

En nuestro país mucha gente piensa que el tema del presupuesto es exclusividad de las grandes corporaciones y empresas, cuando la verdad puede ser fácilmente aplicado a la familia. Es más, la mayor parte de los problemas financieros en el núcleo familiar radican en la falta de una planificación financiera. El trasfondo de esto es sin lugar a dudas nuestra falta de cultura financiera.

Muchos de los problemas en el matrimonio tienen un matiz de corte financiero, cuando los gastos abundan y el ingreso merma. Si profundizamos en esto, nos toparemos con que somos una población con muy malos hábitos financieros, donde el despilfarro, el consumismo y la mala administración de los ingresos, hacen mella en nuestras familias.
   
Frecuentemente la razón de tal desorganización radica en el estilo de vida, muchas veces por encima de sus probabilidades, lo que mantiene a las familias en un círculo vicioso de eterno endeudamiento. En el genial libro “El Arte de la Guerra” de Sun Tzu, en uno de sus pasajes afirmaba “Aquél que está siempre preparado y espera lo inesperado, será victorioso”. La ausencia de un plan financiero, lleva a las familias dominicanas a las puertas de sorpresas desagradables.
   
Una partida que NUNCA debe faltar en un buen presupuesto es la del ahorro. El ahorro nos permite crear capital propio, nos provee seguridad y nos permite aprovechar buenas oportunidades de inversión. Con respecto a esto último, la República Dominicana ya cuenta con una bolsa de valores que nos permite adquirir instrumentos financieros de renta fija a tasas realmente atractivas.

Algunas veces pienso que los dominicanos somos adictos al “compre ahora y pague después”. Este modo de pensar es la semilla del cortoplacismo y la desorganización financiera. El que actúa bajo esta premisa de “un gustazo, un trancazo”, estará siendo víctima de los tentáculos del endeudamiento desmesurado. Y esto a su vez lo sumirá en el stress, la duda, el miedo y el temor.

El ingreso familiar consiste en la suma de todos los ingresos de la pareja. Una vez deducido el gasto de la vivienda nos queda el fondo líquido familiar disponible. El gasto de la vivienda ya sea por medio del alquiler o una hipoteca, se entiende no debe sobrepasar el 20% del ingreso familiar. Si la pareja tuvo la suerte de contar ya con un apartamento propio, pues enhorabuena!!. Para calcular el tope de endeudamiento posible, debemos limitarlo al 25% del fondo líquido familiar disponible. Obviamente, lo ideal es nunca endeudarse, si ha de hacerlo, que sea para cuestiones meramente productivas, que tengan retorno y nunca sobrepasar ese 25%.

Un presupuesto es un plan para administrar los ingresos familiares, organizar gastos y fomentar el ahorro. Como todo plan, no debe improvisarse, tiene sentido y una visión de futuro. El presupuesto familiar ayuda a entender el costo de nuestro estilo de vida, nos ayuda a reducir la ansiedad consumista y aprovechamos mejor los recursos.
   
Podemos identificar grandes beneficios en el uso de un presupuesto: Nos permite priorizar, humaniza y sincera nuestros gastos, tenemos control pues sabemos en qué se gasta el dinero y sobretodo permite la planificación familiar.

En la sección de gastos podemos identificar cuatro tipos: 1. Gastos obligatorios como la vivienda y la alimentación. 2. Gastos necesarios como la salud y la educación. 3. Gastos ocasionales como las vacaciones y 3. Los Gastos no necesarios, como los lujos y compras innecesarios. Si usted entiende muy bien esta segmentación de gastos y sabe que sólo debe incurrir en los tipo 1 y 2, tendrá una buena salud financiera.
   
Ahora bien, siempre deberá llevar un registro de sus gastos, pues así podrá identificar rápidamente donde pudo haber una fuga. También hay que tomar muy en cuenta, el gasto en vicios como el alcohol, los juegos de azar, drogas y relaciones paralelas. Estos gastos, de por sí, pueden llevarlo a la quiebra si no son detectados, tratados con profesionales, con el objeto de que no nos desarreglen el presupuesto familiar.
Un buen presupuesto familiar, sólo tiene sentido, si usted lo lleva a cabo a rajatabla y no incurre en flexibilizaciones inocuas poco sustentables. Si usted se respeta a sí mismo, respeta a su mujer e hijos y respeta su matrimonio, le será fácil respetar también su presupuesto familiar.!!!

miércoles, 5 de febrero de 2014

EL OCASO DE LA CLASE MEDIA

Una de las consecuencias de la crisis financiera del 2008 fue el aumento de las desigualdades sociales. Políticas económicas erróneas han dado lugar a mayor desigualdad y menor crecimiento, y ni se diga de los niveles de desarrollo.
   
Los ricos se han hecho más ricos y los pobres más pobres, dejando muy poco margen para el desarrollo de la clase media. Estamos poco a poco transformándonos en una sociedad bipolar desde el punto de vista de clases sociales. Un porcentaje pequeño de la población recibe la mayor parte de las riquezas y la gran mayoría recibe una mínima parte de las mismas.
   
Los economistas utilizan muchas herramientas y variables para medir el desempeño de las naciones, mas sin embargo, es difícil encontrar indicadores que muestren la reducción o aumento de la clase media de un país. Una clase media próspera es la que le da sentido social y financiero al desarrollo de las naciones. Es aquí donde deben consolidarse el logro de las políticas socio-económicas establecidas.
   
Los dos grandes sistemas socio-económicos de nuestra Era no han hecho mucho por fomentar la clase media. El comunismo, ha sido un fracaso mayúsculo para los pueblos que lo mantuvieron, incluso más allá de lo imaginable. Destruyó todo indicio de estímulo económico individual para desarrollar emprendedores, por lo tanto no se crearon riquezas para repartir contribuyendo a la miseria generalizada.
   
En el otro extremo tenemos el capitalismo desenfrenado y desregularizado. En su versión más cruel e insaciable promovió el consumo excesivo llevando a las personas a vivir por encima de sus posibilidades, cayendo en las redes del cortoplacismo. La crisis de las sub prime en los Estados Unidos es el mejor ejemplo de un estilo capitalista destructivo, que ha llevado a millones de miembros de la clase media al umbral de la pobreza.
   
El Capitalismo no ha ayudado a los que menos tienen y por el otro lado el Comunismo no les permite tomar acciones para salir de la pobreza. La clase media deben constituirse en el equilibrio entre ambos sistemas, pues pueden tomar lo mejor de cada una de ellas: Pragmatismo y Humanidad.
   
No se habla mucho de este tema, algo que nos llama mucho la atención, ya que uno de los hechos sociales más trascendentales que nos dejó el siglo 20 fue la expansión de las clases medias. No hay mayor fuerza combatiente contra la pobreza que el desarrollo de una clase media sólida y duradera.
   
Para logar el desarrollo de una nación es importante el consumo. Los altos niveles de desempleo de hoy en día se deben precisamente a la drástica reducción del consumo. En los lugares donde hay niveles mesurados de consumo, habrá una mayor circulación de efectivo, habrá mayor ocupación laboral y un acceso a los bienes y servicios que elevarán el nivel de vida de las personas. Ojo, hay que tener cuidado con la tentación del consumo excesivo basado en endeudamiento, que es el extremo negativo de la historia y que tanta desgracias ha traído al mundo actual. Pero tampoco es prudente dejar a las personas sin mecanismos se superación, como postulaba el comunismo ya decadente.
   
Los países desarrollados fueron afectados por una crisis financiera que lanzó hacia la pobreza a millones de ciudadanos de la clase media. Por otro lado, los países que mantuvieron un sistema comunista viven empantanados en el atraso. Es reconfortante ver países como Brasil, Perú o Colombia que lograron mantener y desarrollar una clase media próspera, además que han logrado emigrar más desde la pobreza.
   
Es importante que se retomen los esfuerzos para propiciar una clase media sólida, a través de planes de generación de empleos, pues el desempleado es el que más probabilidades tiene de emigrar hacia la pobreza.

martes, 28 de enero de 2014

DEL ESPEJISMO DEL CRECIMIENTO A LA CONCRETIZACION DEL DESARROLLO



Recientemente el gobernador del Banco Central Don Héctor Valdez Albizu informó al país que la economía dominicana creció en 2013 un 4.1% lo que representa un crecimiento superior al 3% proyectado, incluso siendo mayor al promedio de las economías de Latinoamérica y El Caribe estimado en un 2.7% según el FMI.

Según el máximo responsable de esta institución la mezcla entre las medidas adoptadas en términos fiscales y monetarias, como el incremento del gasto público, vía financiamientos a las PYMES y el sector agropecuario, así como la liberación de poco más de RD$20,000 millones del encaje legal fueron las responsables de tal logro.

En todo el 2013, los sectores de mayor crecimiento fueron la minería en un 105%, Construcción un 7.3% y la Intermediación Financiera en 10.5%. Obviamente, en el caso de la minería este crecimiento se fundamentó en las actividades de la Barrick Gold. En cuanto a la Construcción, estuvo bastante influenciada por las obras que están siendo llevadas a cabo por el gobierno, como la construcción de escuelas y las nuevas vías de tránsito, como la tan esperada Circunvalación Norte. En términos de intermediación financiera, el crecimiento estuvo marcado por la generación de nuevos préstamos por la reducción del encaje legal.

Si realizamos una indagación más profunda, es posible encontrar algunas sombras. Las importaciones de petróleo, el motor de una economía no productora de oro negro como la nuestra se redujo un 4.9% en 2013. Así mismo se evidenció una  reducción en la importación de bienes de capital y consumo, sobretodo en la República Dominicana, un país pequeño que requiere traer todo (insumos y materia prima) de fuera para ver emerger su capacidad productiva y estimular el consumo y las exportaciones. 

El uso del crecimiento del PIB como medida fundamental para medir el éxito de un país en términos económicos, deja dudas muy serias. Nuestro hermoso país, tradicionalmente ha tenido buenos crecimientos de su PIB, sin embargo tenemos muy bajos niveles de desarrollo y un mayor grado de desigualdad, que se traduce en mayor pobreza y estancamiento de la generación de empleo.

El mero crecimiento por sí solo, no nos ofrece mucho, pero sin embargo, es bueno hacer la aclaración que sin crecimiento nunca habrá mejorías. El sentido es que un crecimiento que no se acompaña con un incremento en los niveles de bienestar y desarrollo socio económico de la mayoría de los ciudadanos del país, no tiene sentido. Es como ganar un juego de pelota, porque el equipo contrario no se presentó.

No podemos hablar de crecimiento económico, cuando los jóvenes dominicanos carecen de oportunidades y empleos de calidad. No podemos hablar de crecimiento económico cuando tenemos los más altos niveles de delincuencia y el narcotráfico ha erosionado nuestra sociedad. No podemos hablar de crecimiento económico cuando tenemos más pobres y la clase media dominicana en peligro de extinción. No podemos hablar de crecimiento económico, con un sistema educativo malo, donde el caos y el irrespeto a las instituciones nos arropan. No podemos hablar de crecimiento económico con una Policía Nacional disfuncional y podrida. No podemos hablar de crecimiento económico con un sistema de salud insalubre y no podemos pensar siquiera, en crecimiento económico, siendo uno de los países más corruptos y clientelistas del mundo.

En este sentido, existen otros indicadores, más apegados a la realidad de un país, que nos pueden dar luz sobre el verdadero desempeño de quienes nos gobiernan. Uno muy conocido es el Índice de Desarrollo Humano o IDH, que mide el grado en que los gobiernos generan oportunidades a sus ciudadanos en términos de longevidad, conocimientos y buen nivel de vida.

Está también el Índice de Pobreza Humana o IPH, que mide si los habitantes de una nación disfrutan de las opciones básicas para una larga vida saludable y beneficiarse de un nivel de vida decente.

Recientemente se ha desarrollado lo que se conoce como Coeficiente de Gini, diseñado por el estadístico italiano Corrado Gini, cuyo método mide los diferentes niveles de desigualdad. Este indicador se basa en la famosa Curva de Lorenz, una  representación gráfica que refleja de forma matemática la proporción acumulada de ingresos que obtienen las proporciones acumuladas de la población, para determinar los diferentes grados de desigualdad.

No estamos opuestos a que se siga usando el crecimiento del PIB para medir los resultados de un país, pues sin él estaremos condenados al estancamiento, más sin embargo, es hora de que el gobierne entienda y sepa interpretar para las buenas y mejores decisiones nacionales, los principales indicadores de desarrollo, pues tal como enunciaba el gran economista John Maynard Keynes “el problema político de la humanidad consiste en combinar tres cosas: eficiencia económica, justicia social y libertad individual”

Por Manuel A. Fernández